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Alimento MascotasLa obesidad es uno de los trastornos nutricionales más frecuentes que se producen en los animales de compañía causa de no tener un alimento mascotas balanceado. Los estudios demuestran tasas de incidencia entre el 24 y el 34% en los perros adultos. Se cree que la incidencia de la obesidad ha aumentado debido a que el estilo de vida sedentaria se ha convertido en una norma, más que en una excepción para muchos perros. |
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A demás el aporte de comida mascotas muy sabrosas y energéticas contribuye a aumentar el desequilibrio energético que conduce la obesidad. En cuanto a la incidencia de obesidad en los gatos, los datos de que se dispone son menores. Un estudio realizado en los años setenta mostraba una tasa de incidencia de tan sólo el 9% en los gatos domésticos. Sin embargo, un estudio reciente realizado en 233 gatos detectó que el 40% de estos animales tenían sobrepeso o eran obesos. Entre los diversos factores responsables del espectacular incremento en la incidencia de obesidad los gatos se encuentran el aumento de la popularidad del gato como animal de compañía, la disminución de la actividad física diaria de los gatos confinados en casa y el aumento de la disponibilidad de alimentos muy sabrosos para gatos. |
Los perjuicios de estar gordos
La obesidad se define como la acumulación excesiva de grasa en las zonas de depósito de tejido adiposo, esto puede ser producido por comer alimento mascotas no balanceado o por quietud. Un exceso de peso igual o superior al 20% del normal indica, generalmente, obesidad. En los seres humanos, los trastornos de la salud se inician a partir de un aumento igual o superior al 15% del peso corporal ideal, por lo que es probable que esto también pueda aplicarse a los perros y gatos. Los perros y gatos con sobrepeso tienen mayor riesgo de presentar trastornos crónicos de la salud, tales como desarrollo de hiperinsulinemia, intolerancia a la glucosa y diabetes. Es muy probable que una hiperinsulinemia persistente producida por la obesidad sea un factor importante en el desarrollo ocasional de diabetes mellitus en los animales con sobrepeso. |
Obesidad, el corazón y alimento mascotas La obesidad también contribuye al desarrollo de enfermedades pulmonares y cardiovasculares El exceso de peso fuerza el sistema circulatorio, al producir un aumento del trabajo cardíaco necesario para la perfusión de una mayor masa corporal. Este incremento del trabajo cardíaco puede producir un esfuerzo adicional en un corazón ya debilitado por la infiltración de grasas. Los efectos físicos de cargar con un exceso de peso también contribuyen a la intolerancia al calor y al ejercicio, a trastornos articulares y locomotores, y al desarrollo de artritis. Los perros y gatos obesos tienen un riesgo quirúrgico y anestésico aumentados, presentando una mayor morbilidad y mortalidad después de una intervención quirúrgica.
Obesidades por comida y alimento mascotasEl trastorno básico de la obesidad consiste en un aumento de la cantidad corporal de grasas, originado por un incremento aislado del tamaño de las células grasas (obesidad hipertrófica) o por el aumento del número de células grasas (obesidad hiperplásica). Generalmente, se cree que, en los animales domésticos que desarrollan una obesidad hiperplásica, el tratamiento es más difícil y presentan un peor pronóstico a largo plazo. La hiperplasia normal de los adipocitos se presenta durante determinados períodos críticos del desarrollo. En muchas especies, estos períodos se producen durante las etapas iniciales del crecimiento y, ocasionalmente, durante la pubertad. Una vez se llega a la edad adulta el número de adipocitos (células grasas) normalmente no suele aumentar más.
El organismo tiene la capacidad de aumentar el número de adipocitos, pero no es capaz de reducir los que ya existen. Este fenómeno, denominado "efecto en rueda dentada", indica que la grasa corporal siempre puede aumentar, pero no puede disminuir por debajo de un nivel mínimo, determinado por el número total de adipocitos y por su necesidad para mantenerse repletos de lípidos. Este hecho tiene importancia al considerar la tasa de crecimiento y de ganancia de peso en los cachorros y en los perros y gatos jóvenes. Diversos estudios con animales de laboratorio demuestran que el exceso de nutrición durante el crecimiento produce un incremento del número de células grasas y del contenido total de grasa corporal durante la edad adulta que se produzca un exceso del número de células grasas en un animal durante determinados períodos críticos demuestra la importancia del control de peso durante todo el crecimiento. Disminución del consumo energético El consumo energético de un animal puede dividirse en tres componentes principales: metabolismo basal (MB), actividad muscular voluntaria y termogénesis inducida por el alimento mascotas o su comida. Un cuarto componente, denominado termogénesis adaptativa, también podría contribuir al gasto energético, aunque no se conoce su importancia en los animales de compañía. Los estudios que han medido el MB no apoyan la teoría de que el aumento de peso en los individuos obesos es debido a que poseen un MB anormalmente bajo. De hecho, el MB de la mayoría de los sujetos obesos es, en realidad, superior al de los sujetos normales. Aunque la situación de obesidad se caracteriza fundamentalmente por un exceso de grasa corporal, los animales con sobrepeso también presentan una mayor cantidad corporal de tejido muscular. El aumento del MB que acompaña a la obesidad se explica por dicho incremento de masa muscular. (26). Así, el MB en los animales obesos se encuentra dentro de los valores normales, si se expresa en relación a la cantidad corporal total de masa muscular (23.24). Sin embargo, los estudios realizados en las personas han demostrado que una alteración de la termogénesis inducida por la ingesta, por sí sola, no justifica el aumento importante de peso que se observa en los sujetos obesos (28).
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La castración los engorda más que la comida de mascotas Los animales de compañía castrados tienen una mayor tendencia a la obesidad que los que no se castran. Diversos estudios han demostrado que los machos y las hembras de perros castrados son más propensos a desarrollar sobrepeso que los perros no castrados 3-5.
La mejora en los últimos años del control de las enfermedades infecciosas y de la nutrición de perros y gatos ha dado como resultado un aumento gradual de la duración promedio de la vida de nuestros compañeros del reino animal Se cree que la duración vital máxima de una especie determinada permanece relativamente fija, pero la duración promedio de la vida puede verse afectada por la genética, la atención sanitaria, la nutrición y el tamaño corporal durante la madurez. Se estima que la vida máxima de un perro es de cerca de 27 años, y, como promedio, de aproximadamente 13 años. En general, las razas grandes y gigantes de perros tienden a morir a una edad más temprana que las razas enanas y pequeñas. Cambios en la alimentación El efecto del envejecimiento en el sistema alimentario puede afectar directamente la capacidad del animal para consumir, digerir o metabolizar alimento. La aparición de placas bacterianas en los dientes, la enfermedad periodontal, la pérdida de dientes y el declinar del tejido salival funcional pueden contribuir al descenso de la ingesta de los alimento mascotas. Además, el descenso normal de la motilidad del colon, propio de la edad, puede predisponer a algunos animales viejos al estreñimiento. Consideraciones sobre la comida de mascotas en edad avanzada El animal que envejece necesita los mismos nutrientes que requirió durante los estados fisiológicos anteriores. Sin embargo, la cantidad de nutrientes que requiere por unidad de peso corporal puede cambiar, y la manera de aportar estos nutrientes al animal puede requerir modificaciones. Normalmente, estos cambios dependen de la presencia o intensidad de una enfermedad degenerativa. En los siguientes apartados se tratará de los nutrientes que pueden ser motivo de preocupación específica en los perros y gatos de edad avanzada. La energía La reducción en la tasa metabólica y en la actividad física del animal geriátrico produce un descenso de requerimientos energéticos totales diarios. Por eso es bueno que algún veterinario le recomiende un buen alimento mascotas. Sólo la inactividad puede ya producir un descenso de hasta un 20% de los requerimientos energéticos totales diarios del animal. Esta disminución, junto con el enlentecimiento de la tasa metabólica basal, puede producir una reducción total de los requerimientos energéticos de hasta un 30 o en 40%. Los perros más viejos varían mucho en cuanto a sus necesidades energéticas, dependiendo de su temperamento individual, de la presencia de enfermedades degenerativas y de la cantidad de ejercicio diario que realizan. En los perros viejos debe controlarse cuidadosamente la ingesta calórica, para asegurar una ingesta adecuada de nutrientes y de calorías, pero previniendo al mismo tiempo el desarrollo de obesidad. Proteínas y aminoácidos La disminución en el contenido de fibra que se presenta con la edad produce una pérdida de las reservas de proteínas que el organismo puede utilizar normalmente durante la reacción de estrés y enfermedad. El estrés provoca adaptaciones nerviosas, metabólicas y hormonales que permiten al organismo adaptarse a estímulos adversos. La movilización de las proteínas del organismo es una respuesta fisiológica característica del estrés. Los animales viejos están sujetos a una elevada incidencia de enfermedades y de estrés y, por lo tanto, son especialmente vulnerables si su capacidad de reacción está comprometida. Es importante que los animales geriátricos reciban proteínas de alta calidad a un nivel suficiente como para aportar los aminoácidos esenciales que se requieren para las necesidades de mantenimiento del organismo y para minimizar las pérdidas de tejido fibroso. Grasas en la comida mascotas Se ha postulado que el aumento en el porcentaje de grasa corporal que se presenta con la edad es, en parte, el resultado de un aumento de la incapacidad del organismo para metabolizar los lípidos. Disminuir discretamente la cantidad de grasas de la dieta puede beneficiar a los perros y gatos geriátricos, ya que la grasa que queda en la dieta de su alimento mascotas es muy digestible y rica en ácidos grasos esenciales. Vitaminas y minerales No se han realizado investigaciones controladas que estudien los requerimientos vitamínicos de gatos y perros geriátricos. Sin embargo, se ha sugerido que pueden producirse aumentos moderados en los requerimientos de vitamina B y de las vitaminas liposolubles A y E, debido a los cambios metabólicos y digestivos normales propios de la edad. Actualmente, no hay datos que puedan mantener esa teoría. El desarrollo de un descenso en la tolerancia a la glucosa con la edad puede producir un discreto aumento en los requerimientos de vitamina B necesarios para la utilización de los hidratos de carbono. Sin embargo, nunca se ha demostrado en los animales viejos la existencia de una deficiencia de estas vitaminas. La mayoría de alimentos comerciales para animales contienen niveles adecuados de vitaminas, y no es necesario administrar suplementos a los animales de edad avanzada. Los animales viejos no deben recibir suplementos dietéticos de fósforo. Las dietas ricas en este mineral contribuyen a la lesión renal en el hombre, aumentado el flujo sanguíneo y la filtración glomerular, que promueven el depósito de calcio y de fósforo en el riñón. Existen algunas evidencias de que el exceso de fósforo contribuye a la progresión de enfermedades renales en los perros. El exceso de fósforo en su alimento mascotas también puede contribuir indirectamente al aumento de los niveles de hormona paratiroidea en los perros sanos, promoviendo una reducción de los niveles séricos de calcitriol. Aunque no se conocen los efectos de las dietas ricas en fósforo sobre la función renal en los perros y gatos viejos sanos, es prudente evitar un exceso de este mineral en la dieta. - Encuentre la información que busca: |
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