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Ecosistemas MarinosEsponjas Muy pocas de las 2.500 especies de esponjas que existen tienen un valor comercial. La mayoría de ellas son las llamadas esponjas de baño que tienen un esqueleto fibroso y se encuentran en los ecosistemas marinos cálidos, especialmente en el Mediterráneo y en el Caribe. Otra clase fue utilizada, hasta cierto punto, como fertilizante de la tierra. La esponja pan de gaviota que se encuentra en muchas partes del mundo, principalmente en las orillas rocosas o en las aguas poco profundas. La esponja pan de gaviota llamada así porque cuando se seca tiene el aspecto de un trozo de pan mohoso, suele tener un color verde aunque también puede ser amarilla. Muestra la típica característica de las esponjas: aberturas en forma de cráter en la superficie superior. Por todo el cuerpo de la esponja se extienden poros diminutos a través de los cuales penetra el agua, que lleva consigo los alimentos (bacterias y plancton microscópico, existentes en los ecosistemas marinos) y el oxígeno. Una vez que el agua ha circulado por el cuerpo es expulsada a través de las aberturas en forma de cráter. |
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Algunas esponjas sólo tienen una gran abertura, en lugar de varias pequeñas, como la esponja amarilla. No tiene nombre común, aunque se parece mucho al higo marino; se trata de una esponja de forma irregular, normalmente verde, pero a veces amarilla, que se encuentra creciendo con frecuencia en forma de higo. En conjunto las esponjas parecen plantas y hace tiempo se pensó que lo eran en estos maravillosos mundos que son los ecosistemas marinos. Buenos ejemplos son la esponja roja de Florida y la esponja marrón que crece en la Gran Barrera Coralífera ésta parece indistinguible entre los diversos seres marinos que la rodean, hasta que nos damos cuenta de la existencia de sus aberturas. Los jardines marinos como se ha llamado a los arrecifes coralíferos de los ecosistemas marinos, deben buena parte de su color a las diversas esponjas esparcidas entre los corales, en el fin de las aguas más profundas, sin embargo, los colores de las esponjas y de otros animales como las gorgonías de abanico que crecen con las esponjas tubulares hermanadas se pierden en el azulado general del escenario submarino. La gran mayoría de las esponjas viven en los mares, encontrándose desde los polos al ecuador y desde el nivel de las mareas medias, en la orilla, hasta las mayores profundidades oceánicas, son parte vital de los ecosistemas marinos. Hay, sin embargo, esponjas de agua dulce en lagos y ríos, verdes y muy parecidas a las plantas, excepto cuando crecen en la sombra, adoptando entonces un color amarillo.
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Medusas Las medusas son animales marinos sin espina dorsal. Pertenecen a un grupo de animales conocidos como cnidarios, animales urticantes, todos los cuales poseen células que producen picazón. El cuerpo de la medusa es semitransparente, en forma de paraguas o de campana y similar a gelatina, coloreadas a veces de pardo, rojo, púrpura, azul o violeta, como la medusa violácea. La boca está en el centro de la parte inferior y alrededor de ella y cerca del borde, formando a veces una franja alrededor, se encuentran los tentáculos, armados con células productoras de picor. Esas células son microscópicas, pero cuando un animal pequeño roza la superficie de un tentáculo, éstos expelen unos finos hilillos huecos que penetran la piel. El alimento de las medusas suele estar formado por pequeños peces y camarones que nadan cerca de la superficie de los diferentes ecosistemas marinos. Los hilillos de las células urticantes no sólo les dejan indefensos, sino que les agarran con seguridad. Cuanto más se retuerza la víctima tanto más firmemente quedará atrapada al tocar más tentáculos que, a su vez, lanzan sus hilillos venenosos. |
Otros principales ecosistemas marinosAnémonas Estos anímales alegremente coloreados, casi como flores, abundan en los remansos de las rocas, en la orilla del mar y también en su lecho, más al interior. Se les encuentra desde los ecosistemas marinos polares hasta el ecuador, pero alcanzan su mayor tamaño y magnificencia en los mares más cálidos. Una vez que las larvas se han asentado, tras haber nadado unas pocas horas, crecen hasta convertirse en pequeñas anémonas de mar como las actinias rojas. Una anémona de mar está compuesta por un cuerpo central que escomo un saco y tiene una boca en el extremo superior. Es un animal, como la medusa, dotado de cientos de células productoras de picor en sus tentáculos. Esta anémona dalia se extiende y cualquier animal pequeño que nade cerca de sus tentáculos podrá ser tocado y agarrado. Normalmente este ser viviente de los ecosistemas marinos, una anémona de mar se mueve arrastrándose sobre su base. La anémona de mar común, infla su cuerpo y camina sobre sus tentáculos. Compañeros de las anémonas No es raro que dos especies diferentes vivan juntas en estrecha asociación. A esta clase de compañerismo se le conoce como simbiosis. En algunos casos, el simbionte, o compañero en una simbiosis, sólo necesita abrigo o protección como ocurre con el pez damisela . Aunque la anémona aguijonea a pequeños peces para paralizarlos antes de comérselos, el pez damisela se aproxima por los ecosistemas marinos gradualmente a la anémona quien, una vez se ha acostumbrado a él contiene sus aguijones una vez que el pez damisela se ha asentado sobre ella. El camarón de anémona también se abriga con una anémona. El cangrejo de porcelana filtra del mar animales microscópicos y plantas, así como fragmentos diminutos de carne en putrefacción.
Existen dos clases de corales: los verdaderos o corales pétreos, y los corales blandos. Ambos están relacionados con las anémonas de los ecosistemas marinos, pero el primero posee tentáculos en grupos de seis; los corales blandos tienen grupos de ocho. Al coral animal se le llama pólipo. Los pólipos de corales pétreos, como el coral dorado extienden un duro esqueleto de cal sobre el que se asientan, de modo que son incapaces de moverse. Algunos corales pétreos están compuestos por un solo pólipo, instalado en su taza pétrea, pero la mayor parte son colonias, especialmente los corales que existen en los arrecifes, entre los que se encuentran el coral seriatopora y el coral cuerno de ciervo. Cuando una larva de coral se asienta en el fondo de los ecosistemas marinos, se transforma en un pólipo y empieza a construir su esqueleto, apareciendo un brote en su lado. Cuando este nuevo brote alcanza el tamaño del padre, también empieza a echar un nuevo brote. Mientras tanto, el padre ha hecho crecer otro brote. Esta operación, repetida, tiene como resultado la formación de una colonia que puede contener cientos de miles de pólipos y medir varios metros cuadrados. Al margen de lo grande que sea el coral, todos los pólipos están íntimamente conectados con cada uno, de modo que la colonia se convierte en una capa de tejido animal que cubre el esqueleto pétreo. Al morir la colonia, que en vida suele tener un color muy brillante, la carne se corrompe, dejando únicamente el blanco esqueleto calcáreo, que la mayoría de la gente conoce como coral. El coral blando se encuentra tanto en los ecosistemas marinos fríos como cálidos, normalmente en aguas bastante profundas, no muy alejadas de la orilla, pero también en las grandes profundidades oceánicas. Otros, como el abanico de mar púrpura tienen ramas irregulares, aunque se les sigue llamando abanicos de mar. Algunos pólipos de coral verde crecen entre la alga coralina púrpura (Lithothamnion). Sabelas Las lombrices anilladas comprenden las de tierra, las de los ecosistemas marinos y las sanguijuelas; todas ellas muestran la superficie del cuerpo marcada por anillos. Las más numerosas son las sábelas y éstas, al igual que las de tierra, poseen cerdas o púas que pueden ser utilizadas para la locomoción o para otros propósitos. Las más espectaculares son las sábelas abanico que poseen una corona de púas multicoloreadas alrededor de la boca. Estas y otras con nombre como sábela, que es un poliqueto, viven en tubos de barro, cieno, granos de arena o creta, en los que se introducen cuando son molestadas. Al cabo de un período de tranquilidad, las sábelas vuelven a salir de sus tubos y, al hacerlo, se despliega la corona de púas para atrapar el alimento de los ecosistemas marinos. Las sábelas contribuyen de una manera modesta a la belleza del escenario submarino, como los conglomerados de animales marinos, llenos de colorido. Pero, para apreciar toda su belleza, han de ser vistas aisladamente, como la sábela que tiene todas sus púas completamente desplegadas. Camarones y langostinos Los camarones y langostinos son parientes de las langostas y, al igual que ellas, están protegidas por una dura envoltura o costra. Un camarón tiene un par de largas antenas y otro par cortas; el langostino tiene dos pares de antenas largas. El extremo frontal del camarón termina en un pico agudo, como la quisquilla o camarón de roca. El camarón de los ecosistemas marinos tiene un par de "orejas de conejo", que son unas planchas aplanadas situadas frente a los ojos. Los nombres "camarón" y "langostino" tienden a ser utilizados coloquialmente de una manera confusa. Así la galera tropical, llamado así porque sus patas delanteras son como navajas similares a las del insecto, la mantis religiosa, posee las prominentes orejas de conejo del camarón típico. El camarón de coral tiene dos pares de antenas largas. Langostas Las langostas viven principalmente en ecosistemas marinos poco profundos, ocultándose en las grietas de las rocas y saliendo por la noche para alimentarse de carroña, que desgarran con sus fuertes garras. Cuando van en busca de comida, caminan sobre las rocas o el lecho del mar sobre sus cinco pares de patas. Cuando se sienten alarmadas se impulsan rápidamente hacia atrás, nadando a través del agua como la del Pacífico. La langosta común carece de pinzas y utiliza sus largas y fuertes antenas para defenderse. Una notable peculiaridad de las langostas del Caribe es que, aún cuando permanecen normalmente solitarias, se reúnen a finales del verano y llevan a cabo extrañas migraciones de unos ecosistemas marinos a otros. Forman filas, agarrando cada langosta la cola de la que tiene ante sí. Se las puede observar marchando firmemente en líneas paralelas sobre el lecho marino en las aguas iluminadas por el sol en las Bahamas y en el este de Florida. Cangrejos Los cangrejos de los ecosistemas marinos son crustáceos que, aún estando relacionados con las langostas, son muy diferentes en cuanto a su aspecto y costumbres generales. El tórax del cangrejo, que es la parte principal de su cuerpo, es mucho más ancho que el de la langosta y el abdomen, que en la langosta forma la cola, es mucho más reducido de tamaño y aparece plegado bajo el tórax, de modo que está fuera del alcance de la vista hasta que se le da la vuelta al cangrejo, sobre su lomo. El poseer esta figura ancha priva a los cangrejos de la línea aerodinámica necesaria para nadar por los ecosistemas marinos, aunque algunos lo hagan a veces, como la nécora, cuya parte frontal cuenta con antenas muy pequeñas y los ojos abultados. Los cangrejos comunes, dos de los cuales tienen la concha usual, ancha y aplanada y los cinco pares de apéndices que les dotan de diez extremidades en total, de ahí que al grupo se le llame decápodos (diez patas). Los cangrejos comunes varían mucho en cuanto a color. El rojo, situado debajo, está infectado por un parásito, la Sacculina. Esto se puede ver en forma de una masa redondeada situada en la parte inferior del cangrejo. Partiendo de este cuerpo redondeado, unos hilillos de carne como raíces penetran en el cuerpo del cangrejo, extrayendo sustancia de sus tejidos. Sorprendentemente, la Sacculina de cuerpo blando también es un crustáceo de los ecosistemas marinos. Excepcionalmente, algunos cangrejos tienen patas muy largas y son conocidos como cangrejos araña . Este, el cangrejo araña de mar atlántico, que vive en el Caribe, come los restos parcialmente digeridos de un pez mariposa que se encuentra entre los tentáculos de una anémona de mar. Los cangrejos ermitaños son una clase aparte. Típicamente el abdomen o parte posterior del cuerpo es blanda, indefensa y tiene forma ligeramente espiral. Los cangrejos ermitaños se han acostumbrado a vivir en conchas vacías de caracoles de mar dispersos en los ecosistemas marinos. El ermitaño inspecciona una concha con sus antenas y garras; después, satisfecho si está vacía y es del tamaño adecuado, se vuelve e introduce su parte posterior no protegida en el interior de la concha, acoplando limpiamente la espiral del abdomen en la espiral de la concha. A medida que un cangrejo ermitaño aumenta de tamaño necesita cambiar a otra concha más grande. Aquí se muestra a dos cangrejos ermitaños. Caracoles de mar Ninguna de las muchas clases de caracoles de mar ha jugado un papel más grande en los asuntos humanos que los porcelanitas. La mayoría de los porcelanitas viven en ecosistemas marinos tropicales, pero el porcelanita europeo es una excepción. Otro miembro de la misma familia es el de concha de margen. Los porcelanita han sido utilizados como dinero entre pueblos subdesarrollados de las islas oceánicas; incluso en algunas partes de la India fueron utilizados como moneda durante siglos. Los porcelanitas son atractivos para los coleccionistas de conchas debido a sus hermosos colores y, en la mayoría de las especies, a su superficie brillante, que parece como si hubiera sido artificialmente pulimentada. El rasgo más notable quizás sea que en el porcelanita vivo esta belleza se ve ampliamente ocultada por los ecosistemas marinos compuestos por colgajos de carne que se elevan sobre los lados y se encuentran en la línea central, sobre la parte superior de la concha. Al principio de su vida, el porcelanita tiene un aspecto muy similar a otros caracoles de mar, pero a medida que crece la espiral de la concha es envuelta en la espiral final. Esto será comprendido mejor si se observa la concha de la voluta de Australia occidental, y el tonel perdiz , de la Gran Barrera Australiana, en el que la espiral final, aunque grande, no se cierra por completo. En muchas especies de porcelanitas las espirales internas terminan por disolverse. Esto proporciona al propietario de la concha un mayor espacio para su cuerpo cuando se retira buscando protección en ella. La mayoría de los caracoles son vegetarianos y ramonean algas marinas de los ecosistemas marinos. El peonza o trompo de los mares europeos es un ramoneador. En contraste, algunos caracoles son carnívoros como el concha reina, uno de los mayores de todos los caracoles marinos. Para los cazadores la posesión de un ojo bien desarrollado es una ventaja. La concha reina tiene el ojo en el centro de la abertura. La concha de este caracol, que procede de los mares más cálidos del Golfo de México, del Caribe y del Atlántico, puede ser utilizada como trompeta cortando la punta de la espiral, naciendo así un agujero por el que poder soplar. Estas conchas son exportadas a Europa, especialmente a Italia, donde han sido utilizadas desde hace tiempo para la confección de camafeos. |
Nudibranquios Pocos animales causan tales sensaciones de revulsión como los nudibranquios o babosas y, sin embargo, no son más que caracoles sin concha que viven en los diferentes ecosistemas marinos. Los nudibranquios de mar, por el contrario, acostumbran a ser exquisitamente hermosos. El cuerpo de una babosa terrestre suele ser visto como una masa viscosa, uniforme, sin colores brillantes capaces de aliviar la monotonía general. Sin embargo, los nudibranquios de mar tienen las mismas formas que los terrestres, pero a menudo poseen colores muy delicados. El cuerpo de algunos nudibranquios está cubierto en la superficie superior por ceratias en forma de dedo que sirven como branquias. El nudibranquio europeo muestra otra utilización para ellas. Está extendiendo sus ceratias en un dispositivo defensivo. El nudibranquio de la Gran Barrera Coralina se arrastra sobre un abanico de los ecosistemas marinos del mar rojo, mostrando con todo su efecto sus vivos colores. En el nudibranquio tropical nada mediante ondulaciones de su cuerpo, sus tentáculos (antenas) y el montón de branquias rojizas. Cefalópodos Los caracoles y las babosas de los ecosistemas marinos son moluscos. Con raras excepciones, los moluscos son de movimientos lentos, aparte de un grupo que es extremadamente activo. Se trata de los cefalópodos entre los que se encuentran los pulpos, los calamares y las sepias. Los cefalópodos tienen un cuerpo redondeado o en forma de torpedo, con brazos dotados de ventosas rodeándoles la boca. Los pulpos, representados aquí por una especie que se extiende desde de los ecosistemas marinos del Atlántico nordoriental hasta el Pacífico occidental, tienen ocho brazos. Los calamares y las sepias tienen dos brazos adicionales, mucho más largos que el resto, que se extienden para atrapar a sus presas, como si se tratara de un par de lenguas. Los cefalópodos nadan hacia atrás, proyectándose mediante un chorro de agua expulsada por un tubo situado en la parte inferior. Estrellas de mar Las estrellas de mar están estructuradas según un plan radial, y poseen típicamente cinco brazos, o brazos en múltiplos de cinco, que irradian de un cuerpo central. Son de tres clases: estrellas comátulas, estrellas de mar propiamente dichas y estrellas ofiuras o serpenteantes. Las comátulas están casi relacionadas con los lirios de mar que viven en de los ecosistemas marinos de aguas profundas y son como una especie de estrella de mar con brazos emplumados, todo ello sobre un tallo largo, cuya base está enraizada en el lecho marino. Las comátulas viven principalmente en mares poco profundos, han perdido el tallo y son móviles. Las estrellas de mar tienen un modelo más simple. Los brazos no son emplumados, la boca está situada en la parte inferior y se mueven sobre ambulacros. En la parte inferior de cada brazo hay una estría con numerosas y muy pequeñas ventosas; son los ambulacros que impulsan al animal. Algunas de ellas tienen forma de cojines, mientras que otras tienen brazos largos y delicados. Las ofiuras se mueven con movimientos serpenteantes de los brazos.
Las estrellas comátulas, las estrellas de mar y las ofiuras son especies de los ecosistemas marinos que pertenecen a una rama de los invertebrados conocida como equinodermos, un nombre compuesto de palabras griegas que significa pieles espinosas. Tienen muy poco para que se merezcan este nombre, aunque algunas de las estrellas de mar están ornamentadas con abruptas espinas. Comprendemos la razón del nombre cuando nos encontramos con parientes cercanos de las estrellas de mar, como los erizos. "Erizo" fue el nombre original del erizo terrestre del Viejo Mundo, protegido por una capa de espinas. Otro de los rasgos de las estrellas de mar es que la piel está fortalecida por nódulos de cal; en el caso de los erizos de los ecosistemas marinos, éstas se han convertido en planchas que se ajustan para formar una caja completa, en forma esférica o de corazón, en cuyo interior se encuentran los órganos esenciales del animal. Al igual que sucede con todos los equinodermos, hay un modelo de cinco rayas, incluyendo cinco series de diminutos agujeros que corren por los flancos de la caja y a través de los cuales surgen los ambulacros. También hay cinco agudos dientes para masticar las plantas de los ecosistemas marinos; éstos y sus apoyos forman una estructura que tiene el aspecto de un farol antiguo y que se conoce como farol de Aristóteles, el filósofo griego que fue el primero en estudiar los erizos de mar. Las espinas están insertas en bultos situados sobre la superficie de la caja, formando cada una junta con articulación de rótula. El erizo marino respira por medio de branquias, pequeñas borlas de carne que sobresalen a través de la caja de cal hacia el exterior. Las espinas son principalmente defensivas, pero algunos erizos marinos caminan sobre ellas, utilizándolas como patas rígidas. Las espinas pueden ser cortas o largas y en forma de agujas, y algunos erizos de mar pueden mover sus espinas similares a agujas hacia cualquier sombra que caiga sobre ellas. De este modo, sus puntos son dirigidos hacia el enemigo. Los erizos de los ecosistemas marinos hacen esto. En ciertos lugares del Caribe estos erizos son tan numerosos sobre el lecho marino que no se puede caminar sin pisarlos, provocándose así heridas sépticas. Los cohombros u holoturias también son equinodermos y la piel, aunque áspera, no es espinosa. Se arrastran sobre el lecho del mar utilizando ambulacros y recogen partículas de animales muertos con los tentáculos emplumados que rodean la boca. Ascidias La mayoría de las ascidias están compuestas por un cuerpo en forma de saco, permanentemente sujetas a una roca o a otro objeto sólido. Existen dos aberturas en el cuerpo, una para la absorción de agua, y la otra para su expulsión. El agua de los ecosistemas marinos aporta diminutas partículas de alimento y oxígeno, y se lleva los deshechos del cuerpo. Si se toca una ascidia ésta se contrae rápidamente, y al hacerlo expulsa un diminuto chorro de agua, como si fuera un jeringazo. Entonces la ascidia tiene el aspecto de una bolsa de gelatina, informe y sin vida que contrasta con la delicada forma de botella o con la más común forma de vaso. Algunas ascidias viven en colonias dispuestas en forma de rosetones o estrellas, como la ascidia colonial, todas ellas empotradas en una misma masa de gelatina. Los individuos que forman cada rosetón comparten la abertura para la salida de la corriente de agua. Las ascidias se cree que están estrechamente relacionadas con los animales ancestrales que dieron lugar a los vertebrados (animales con espina dorsal). Plancton El plancton es el nombre colectivo con que se designan las plantas y animales llevadas por los ecosistemas marinos, principalmente cerca de la superficie, en los mares, ríos y lagos. Los copépodos son diminutos crustáceos que son importantes elementos del plancton marino. Una de las formas más grandes de plancton, conocida colectivamente con el nombre de krill son animales similares a langostinos y forman el alimento de las ballenas grandes de barbas. El acaro es un miembro poco habitual del plancton. Más común es la larva de cangrejo , la medusa y sus larvas y los huevos de pescado. Ampliar Información:
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