¿Hacen falta planos?
Sin ninguna duda. Todos los medios (planos, perspectivas, maquetas, fotomontajes, renderizaciones por computadora, etc.) o cualquier otro método de graficación, son necesarios y deben ser usados justamente para complementar el acuerdo previo de las partes con respecto a las construcciones y reformas. Esto permite verificar si existe interpretación clara de lo que el usuario pide y necesita por parte del profesional. Dar al cliente la idea acabada de lo que se hará, cómo se hará y cuáles el tiempo estimativo del trabajo es fundamental para evitar problemas.
Cuidado con los costos adicionales
El tema de los adicionales o "agregados" que se suman al primer presupuesto es un clásico dentro del rubro refacciones, ampliaciones, construcciones y reformas. Por eso, el arquitecto es quien debe eliminar todos los factores complementarios de cualquier trabajo que se encare, para evitar sorpresas que luego incrementen imprevistamente lo que inicialmente resultaba barato.
En muchos casos, estos deslices presupuestarios suceden con estudiada mala fe del "profesional" amparándose en el remanido: "Usted me dijo que necesitaba tal producto, pero no me habló de su montaje en obra y de la puesta en servicio". De ese modo, el cliente queda con una desagradable sorpresa que a veces suele ser imposible de afrontar económicamente. Es por ello que hay que poner especial énfasis en evitar la palabra "adicional". Para ello, el arquitecto debe chequear a fondo con cada proveedor si algún factor puede generar algún extra, pidiendo que por favor se anticipen a advertirlo de modo que pueda ser previsto por el cliente quien, en definitiva, es quien va a pagar por las diferentes construcciones y reformas.
¿Arquitecto versus maestro mayor de obra?
El consejo de profesionales del rubro determina que las obras de gran envergadura están vedadas para los maestros mayor de obra. Esto está claramente reglamentado. Sin embargo, desde el punto de vista de la idoneidad o capacidad profesional, todo depende del empeño o el énfasis que cada especialista pone al desarrollar su profesión.
Pero para determinada escala de trabajos, no hay necesidad de presentar planos modificatorios de las construcciones y reformas a llevar a cabo en el organismo municipal. Por supuesto que si la reforma adquiere cierta importancia, deber á inevitablemente contratarse a un profesional matriculado, ya que inclusive los riesgos emergentes durante el desarrollo de la obra y los probables vicios ocultos, sólo son detectables y controlables a través de un idóneo en el tema.